Un ambiente adecuado puede jugar un papel esencial en tu vida sexual, ya que ayuda a relajar el cuerpo y a que esté más predispuesto a recibir estímulos. Para ello, preparar un ambiente idóneo conlleva prestar atención a los 5 sentidos.
- Vista:
- Mantén una luz tenue, suave. Para ello el uso de velas de masaje es ideal, ya que permite ver a los amantes sus cuerpos a la luz de las mismas, originando un juego de luces y sombras muy excitante. Cumplen una doble función, por un lado ambienta la habitación llenándola de fragancias muy agradables y excitantes y por otro, se puede usar la el aceite caliente para masajear el cuerpo originando una sensación de calor muy estimulante.
Decora la habitación con detalles que la llenan de sensualidad y romanticismo. Por ejemplo, puedes colocar pétalos de rosa en la cama, o echarlos por el suelo para guiar a tu pareja hasta el lugar del placer.
- Olfato: es quizá el sentido más primitivo. Hay que prestar especial atención a los aromas que escogemos
- Inciensos: Consigue algún incienso no muy fuerte. Estos ayudan a brindar aromas frescos y agradables para armonizar la velada.
- Perfumes con feromonas: Las feromonas las segregamos las personas de forma natural para generar respuestas sexuales, y los perfumes con feromonas funcionan produciendo los efectos deseados y prometidos
- El gusto: varía mucho en funciòn de las personas, por lo que es importante que conozcas los gustos de tu pareja y lo prepares todo con detalle.
- Afrodisiacos: ten al alcance alimentos afrodisíacos como pueden ser las uvas, fresas o chocolate, para dar ese toque sensual y erótico con el que comenzarás la velada.
- Aceites de masaje comestibles. Tienen sabores muy agradables y son idóneos para lamer la piel de tu pareja durante el masaje. Es ideal para preparar el terreno de lo que vendrá después.
- El oído:
- Escoge música suave y que ayude a relajar. Escoge y prepara de antemano lo que vas a poner, para evitar cambiar la música en plena sesión romántica. El volumen debe ser preferiblemente bajo.
- Trata de buscar un lugar tranquilo y apacible, en donde no haya muchos ruidos externos, como el sonido del tráfico por ejemplo.
- El tacto:
- Ahora que los otros cuatro sentidos están despiertos, ya estáis en el ambiente idóneo para empezar a tocaros y acariciaros. Frotar la piel con suavidad, usar para ello aceites o cremas de masaje. Recrearos el tiempo necesario en cada rincón de vuestro cuerpo, prestando especial interés en las zonas erógenas. Preocuparos sólo del contacto cuerpo a cuerpo.

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