miércoles, 11 de febrero de 2015

10 caricias que excitan a una mujer


Las caricias y besos, así como otras partes del cuerpo, son armas para seducir a una mujer, con la finalidad de lograr que alcance un estado de excitación plena que culmine en el momento de tener un orgasmo. Esto puede lograrse mediante la estimulación de sus zonas erógenas.

Por ello, te presentamos algunas de las que no puedes dejar de lado si esperas que ella logre tener un orgasmo. Recuerda que incluso el sexo sin penetración puede ser muy placentero cuando existen suficientes caricias:

1. Rostro y cabello. Uno de los primeros pasos hacia un excitante orgasmo es lograr relajar a tu pareja. Acariciar suavemente su cuero cabelludo, así como darle algunos besos en su rostro, ojos, mejillas y mentón, puede lograrlo.

2. Labios. Son una de las zonas erógenas femeninas más importantes. Existen muchas y variadas formas de besar. A las mujeres les encanta el poder sensual de un beso, así que uno muy apasionado ayudará a prepararla para el resto de la estimulación.

3. Cuello y oídos. Se trata de dos de las zonas erógenas más sensibles de la mujer y un lugar ideal para excitarla. Comienza con besos suaves desde sus hombros, luego en el cuello, hasta llegar a sus oídos. La intensidad puede varias conforme suban los niveles de excitación de ambos.

4. Brazos y piernas. La zona más sensible del brazo de la mujer es justamente a la mitad, del lado contrario del codo. Estimula estas zonas erógenas femeninas con tu lengua y con un poco más de presión. En tanto, al ser los muslos una zona tan cercana a los genitales, su estimulación provoca que aumenten su excitación, las ansias y el deseo de más.

5. Senos. Es una de las zonas que más excita a las mujeres si se estimulan de forma correcta. Los gustos y las sensibilidades  varían de mujer en mujer. Algunas les gustará que se las muerdan o aprieten con fuerza. Mientras que otras preferirán que las traten con delicadeza y suavidad.

6. Espalda. Un buen masaje en la espalda puede lograr increíbles efectos de relajación, ideal para preparar física y mentalmente a tu pareja para un encuentro íntimo. Recórrela con tus manos y labios en busca de los lugares que más le exciten.

7. Monte de Venus. Acaríciala suavemente y despacio antes de la penetración o del sexo oral. Nunca tires o arranques el vello, siente sus reacciones según lo exploras y hazle saber que harás lo que te pida.

8. Labios mayores y menores. Son muy sensibles, por lo que se debe ser gentil al momento de estimularlos con los dedos o con la boca, teniendo cuidado de no lastimarla. Lo ideal son ligeras y suaves presiones con el pulgar y el índice.

9. El clítoris. Al ser una de las zonas erógenas con más terminaciones nerviosas, permite que las caricias sean fáciles de disfrutar pero también la convierte en un área fácil de lastimar, por lo que deben ser suaves y poco a poco puede aumentar la intensidad según ella indique.

10. El Hélix. Es una zona de transición entre el clítoris y los labios menores. También es muy sensible, así que dales un masaje con la yema de tus dedos o con tus labios. Nunca te sobrepases al acariciarlos.



Fuente: Salud180.com

lunes, 9 de febrero de 2015

DOCE ERRORES QUE COMETEN LAS MUJERES EN LA CAMA Y UN CONSEJO QUE FUNCIONA

Es probable que intuyas, o incluso sepas a ciencia cierta, cuáles son las preferencias de tu pareja en la cama, pero lo que no es tan habitual es tener certeza sobre lo que no les agrada, pues a veces por vergüenza o por falta de comunicación se dejan de contar aquellas cosas que, a la larga, pueden influir en la libido y en apagar la pasión.  

Muchos errores sexuales femeninos suelen pasar desapercibidos, tal como explica la psicóloga y experta en sexología de Psytel, Silvia Sanz García, por eso la experta detalla a continuación cuáles son los más comunes y cómo podemos resolverlos o evitarlos:   
1. Nunca toman la iniciativa. Quizás por su educación o por determinados prejuicios, algunas mujeres se sienten incomodas o temen tomar la iniciativa, a veces por miedo a lo que se pueda pensar de ellas. Este comportamiento o actitud es un error en las relaciones sexuales, puesto que, tal como revela la experta de Psytel, a los hombres también les agrada que ellas tengan un papel activo y que les sorprendan. De hecho, la psicóloga explica que a menudo los hombres se quejan de que son ellos los que siempre inician la relación sexual, lo que causa un desequilibrio en la escala de pasión dentro de la relación. En este sentido, la sexóloga aconseja tomar la inciativa, innovar y procurar no ser tan pasiva. "Si no probamos cosas nuevas, nuestra pareja se acabara cansando y nosotros también. Demuestra que te gusta el sexo con él y toma la iniciativa. Dar y recibir es la clave", asegura. 
2. Censurar alguna práctica, así porque sí. Hay que eliminar de nuestros pensamientos que ciertos actos sexuales son equivalentes a aspectos como la promiscuidad. Así, tal como revela Silvia Sanz, en el sexo, todo vale, siempre y cuando este consensuado pues es un modo más de comunicarnos. 
3. Creer que solo existe en él una zona erógena. La sexóloga aconseja que, cuando iniciemos una relación sexual, acariciemos todo el cuerpo de nuestra pareja, pues, tal como explica, a los hombres no les gusta que solo nos centremos en sus genitales. Es cierto que son una parte importante de su sexualidad, pero no la única. Podemos tocar otras zonas erógenas secundarias como sus pezones, sus nalgas, su cuello, su abdomen…

4. Tratar el sexo o la falta del mismo como favor o como castigo. Del mismo modo que los genitales son una parte importante, el sexo también lo es dentro de una relación, no lo más importante, pero si el pegamento de la misma, por eso la psicóloga de Psytel aconseja que no lo utilicemos como castigo, ni que tampoco nos hagamos de rogar. Así, si tenemos relaciones sexuales es porque queremos tenernos, no hay que sentirse obligada ni coaccionada. 
5. Excitarles al máximo para luego negarse a tener relaciones. Trabajar la excitación masculina y decir después que no te apetece tener relaciones no es adecuado. Es mejor hablarlo antes de excitar a la pareja y posponerlo para otro momento. "No inicies algo que no quieres finalizar", aconseja Silvia Sanz. 

6. Creer que si no le apetece tener relaciones es que no te desea. Tanto hombres como mujeres tenemos que aprender a decir no en las relaciones sexuales, y aprender a aceptar el no del otro. Si a el no le apetece, hay que respetarle y no caer en el tópico de creer que, por ser un hombre, tiene deseo en todo momento. Las presiones del día a día pueden tener efecto sobres su libido, y esa falta de interés sexual por su parte,puede sorprenderte y llevarte a pensar que el no te desea,  pero eso es un error.  
7. Descuidar la higiene y la lencería. Cuida siempre tu aspecto, tu higiene y, por qué no, tu lencería. Erotizar el momento puede ayudaros mucho a mejorar las relaciones sexuales, pues en general para los hombres el aspecto visual es muy excitante, según revelan en Psytel.  

8. Pasarte de sincera al hablar de sus genitales. Algunos hombres siguen pensando que el tamaño es muy importante, según revela Silvia Sanz, y temen que su pene no posea el largo adecuado o el ancho o que no sea visualmente atractivo, por lo que aconseja cuidar la información que se da sobre aspectos que no se pueden cambiar del otro. Cabe destacar que el tamaño del pene no es importante, pues la mayor parte de la sensibilidad de una mujer se encuentra en el primer tercio de la vagina.   
9. Hacer comparaciones con ex parejas. No es buena idea comparar aspectos relacionados con la duración del acto o la pericia sexual de otras parejas. "Hay que aceptar a cada uno como es, ellos quieren sentirse los únicos y los mejores, como nos pasaría a nosotras", comenta la sexóloga.  De igual modo relatar tu experiencia sexual con pelos y señales puede afectar a la pareja. 
10. Negarse a probar cosas nuevas. Es importante alimentar la pasión con variedad. Si tu pareja quiere probar algo nuevo, no significa que no esté satisfecho. Inténtalo siempre y cuando estés cómoda y no te sientas obligada a hacer algo que no quieres y aplica esta premisa también en el caso de él, pues aunque quiera probar cosas, quizá no se sienta cómodo con algo que propongas. Puedes intentar sorprenderle con lugares, ropa interior, juegos, posturas... La psicóloga de Psytel recuerda que la mujer es igual de sexual que el hombre.    
10. Pedir más sin respetar tiempos de recuperación y descanso. Es un error frecuente querer seguir el acto sexual cuando se llega al orgasmo, pues al eyacular el miembro masculino se relaja y es necesario un tiempo para que pueda volver a tener una erección. La experta aconseja que no intentes estimularlo de inmediato, pues es algo que puede ser desagradable o doloroso para ellos.  
11. Mordisquear o apretar con fuerza zonas demasiado sensibles. No solo sus genitales son sensibles cuando eyaculan, otro de los errores mas frecuentes son los mordisquitos,  que aunque pueden ser muy eróticos en lugares como el cuello o los labios pueden ser incómodos en sus genitales, sobre todo durante el sexo oral. Los testículos también son una zona erógena que a los hombres les encanta que se les acaricie, pero con delicadeza, tal como recuerda Silvia Sanz.  

12. Fingir un orgasmo. La confianza es algo que se gana con el paso del tiempo, además de una regla fundamental en la relación, así que por mucho placer que el te haya dado si no has alcanzado el orgasmo, no lo finjas. Tal como explica la experta de Psytel es una de las peores cosas que puedes hacer, díselo, el placer te lo proporciona todo el juego sexual, no solo el orgasmo. "De la misma forma, que si el eyacula demasiado rápido, no pongas mala cara, ni te enfades, es algo que el puede aprender a controlar con ejercicios, confianza y tiempo, en ocasiones si están muy excitados pueden eyacular antes de lo que les gustaría. Enfadarte no les ayuda", destaca.
Una vez que hemos aprendido a evitar estos errores, la experta aconseja, como colofón que tanto la mujer como el hombre disfruten de momento post orgasmo, juntos y relajados, sin pensar en si la habitación está desordenada o no o si la ropa está en uno o en otro lugar.

Fuente mujerhoy.com

miércoles, 4 de febrero de 2015

8 motivos por los que deberías tener sexo hoy

 Existen muchas razones para tener sexo diario: no sólo porque en sí es una de las actividades más divertidas y placenteras a las que tiene acceso un ser humano, sino también porque tu médico estaría de acuerdo. El sexo es la vacuna universal (y si no lo es, no pierdes nada con intentarlo).
1. Desestresante
Durante el sexo tu cuerpo libera dopamina, esa sustancia que combate las hormonas del estrés (cortisol), además de endorfinas y oxitocina (esa hormona de la felicidad). Un estudio de la Public Library of Science afirmó que una muestra de ratas sexualmente activas es menos ansiosa que un grupo de ratas sin actividad sexual.
2. Ejercicio físico
A menos que tengas una rutina diaria de sexo intenso, no dejes el gimnasio; pero el sexo puede complementar una rutina de ejercicio, haciéndote sentir más seguro sobre tu propio aspecto y fortaleciendo tu autoestima. Además, la respiración hiperventilada del sexo puede oxigenarte y ayudar a producir testosterona, que hace fuertes a tus músculos y huesos.
3. Disminuye la presión alta
El sexo y los abrazos pueden mantener bajo control tu presión sanguínea. Un estudio de la Universidad de Paisley encontró que el sexo reduce la presión diastólica y mejora la presión sanguínea. No es que necesites un estudio para saber que el sexo te hace respirar mejor…
4. Ayuda al sistema inmunológico
La inmunoglobulina A es un antígeno que combate enfermedades como la gripe, y su producción puede verse afectada positivamente con dosis regulares de sexo.
5. Te hace ver más joven
En Secrets of the Superyoung, el neuropsicólogo David Weeks enumera los factores perceptuales del envejecimiento, entre ellos la regularidad de la vida sexual. Y no se trata sólo de la frecuencia, sino de la calidad: tener “buen sexo” tres veces por semana te hace ver 10 años más joven. La sonrisa y el candor del buen sexo es algo difícil de ocultar.
6. Es bueno para tu corazón
Un estudio de la New England Research Institute examinó el efecto del sexo en el corazón, determinando que los hombres tienen hasta un 45% menos probabilidades de tener un ataque cardiaco si tienen sexo con regularidad; sin embargo, el estudio no proporciona información sobre las mujeres.
7. Analgésico
El mejor analgésico es el placer: a pesar de que un extendido lugar común afirme que los dolores de cabeza son una coartada conveniente para evitar el sexo, parece ser que el sexo en realidad alivia estos dolores, incluso los producidos por la migraña. El doctor George E. Erlich de Philadelphia estudia la relación entre osteoartritis y sexo, pues estadísticamente los pacientes con vidas sexuales activas experimentan menos dolores.
8. Construye confianza
El sexo es una forma de comunicación evolutiva, un lenguaje en sí mismo. Es una forma de estar presente con el otro; es sexy y divertido como un deporte solitario, pero es mucho más rico como un deporte de equipo: un efecto secundario de la oxitocina es que construye sentimientos como el amor, la felicidad o la confianza. Esto no quiere decir que seamos unos “perros pavlovianos” adictos a nuestros propios químicos (aunque en cierto modo lo seamos), sino que la naturaleza nos recompensa químicamente por cuidar y amar a otras personas.

Fuente avantsex.com